COLUMNA | La cuenta de mami – Siempre nos necesitan…

La crianza de “la vieja escuela” nos hizo creer que los bebés podrían ser manipuladores, que cargar a tu bebé era “malcriar”, que dormir con tu hijo era “mala costumbre” y que las pataleteras son mala educación; y yo como #MamiDeTres les puedo asegurar que todas esas creencias están muy lejanas a la realidad.

Si tu hijo llora, para que lo cargues, cuando te alejas o cuando quiere algo, no te esta manipulando, te necesita; tú eres su apoyo, su guía, su compañera… ¿cómo podrías dudar que te necesita?  En muchas oportunidades no saben hablar aún y el llanto es su manera de comunicarse; quieren tu atención, tu compañía, tu calor. ¿Cómo podría manipularte si tú eres su persona número 1 en el mundo?

Sobre la cama y los brazos no tengo mucho que decir, me limito a recordarles que no hay mejor lugar en el mundo para tu bebé que junto a ti.

Las pataleteras son otro asunto, que aunque se debe ahondar en qué las motiva el trasfondo es la búsqueda de ser atendido, la necesidad de…

Casi es Navidad…

Es tiempo de fiesta, de alegrías, regalos, comidas, compartir y ante todo de respetar…

Aunque a algunos se les haga difícil de creer hay quienes no creen en la Navidad, quienes no celebran estas fechas; pues hasta eso debemos respetar al no intentar convencerlos de unirse a nuestros festejos.

Otra cosa que pongo en práctica en Navidad es el no obligar a los niños a repartir abrazos y besos a diestra y siniestra, ser educados si, saludar, compartir, pero no utilizo el típico “dale un beso y un abrazo, ¡anda! ¡Es NAVIDAD!

Algo que valoro con todo mi corazón es que se me consulte antes de ofrecerle algún postre, comida o golosina a mis hijos. Creo que es una norma ideal en esta temporada donde los platos típicos de la fecha abundan. Nunca sabemos si un niño es alérgico, si tiene restricción médica ante algún alimento o si simplemente sus padres tienen restringida la ingesta de algunos productos en particular.

Independientemente si usted ha inculcado la idea de Santa Claus o no a sus hijos, enséñele que lo que él crea no es necesariamente lo que debe creer otro niño. Dígale que cada familia tiene sus propias creencias y costumbres y así evitaremos que nuestro hijo estropee las ilusiones de otro niño. Yo le digo a mi hijo, “cree lo que te haga feliz y deja que otro crea en lo que le haga feliz a él”.

Nos leemos pronto.

NOTA: Las opiniones expresadas en artículos de opinión y remitidos en general, no necesariamente reflejan la opinión de Noticias Curazao. Cada autor es responsable por el contenido de sus artículos.

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