El dolor de los niños rechazados por sus padres no es sólo emocional, según estudio

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No es preciso que la ciencia lo diga: la participación de quien ejerce el papel paternal es fundamental en el desarrollo de los niños. Pero para confirmar esa teoría en el campo de la psicología social, investigadores de la Universidad de Connecticut, investigaron el impacto en la personalidad de personas que sufrieron rechazo del padre en la infancia.

Las conclusiones de la investigación fueron publicadas en el Science Daily y dan evidencias sobre el impacto del amor y la dedicación (o falta de ellos) en la vida adulta de los participantes.

Importancia del padre en la infancia

“Niños y adultos en todos los lugares, independientemente de las diferencias de raza, cultura y género, tienden a responder exactamente de la misma manera cuando se perciben como rechazados por sus cuidadores o figuras de apego”, relatan.

¿Cómo es el dolor de ser rechazado?

Khaleque y Rohner también cruzaron investigaciones en los campos de psicología y neurociencia, constatando que las partes del cerebro que son activadas cuando las personas se sienten rechazadas son las mismas que cuando experimentan dolor físico.

Un factor importante torna la experiencia de rechazo incluso más negativa según los investigadores: la posibilidad de revivir el dolor emocional a lo largo de los años.

“Al contrario del dolor físico, las personas pueden revivir psicológicamente el dolor emocional del rechazo repetidamente durante años”, dice Rohner.

Amor y desarrollo

La investigación concluyó que el amor del padre es fundamental para el desarrollo personal y que el reconocimiento de esta importancia debe mitigar la incidencia de la «culpa de madre», concepto mucho más común en el ámbito social para justificar el comportamiento de los niños.

“El gran énfasis en las madres y la maternidad lleva a una tendencia inapropiada de culpar a las madres por los problemas de comportamiento de los niños y por el desajuste cuando, de hecho, los padres están frecuentemente más implicados que las madres en el desarrollo de problemas como estos”., destacaron.

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