Girigorie: Venezolanas deportadas no corren más riesgo en su país que otros ciudadanos

WILLEMSTAD – Durante la rueda de prensa ofrecida por el Gobierno de Curazao el pasado 29 de marzo, el Ministro de Justicia, Quincy Girigorie aclaró que las ocho damas que fueron devueltas a Venezuela después de declarar una huelga de hambre en la prisión, actualmente corren el mismo peligro que cualquier otro ciudadano de dicho país. Por esta razón, indicó el Ministro, estas personas no pueden pretender ser consideradas como “refugiados”. A propósito de este término, el Ministro indicó que Curazao no tiene la facultad para otorgar el estatus de “refugiado” a ninguna persona, debido a que Curazao no firmó el tratado de ACNUR de 1951. No obstante, dijo el Ministro, se podría emplear el término “asilado”, figura que sí tiene un lugar en el marco legal del Reino y para lo cual existe ya un proceso establecido.

Desde el pasado 15 de junio de 2017, el Gobierno de Curazao y ACNUR acordaron que sería el mismo gobierno quien se encargaría de preseleccionar a los solicitantes de asilo, remitiendo a ACNUR únicamente a aquellos candidatos que hayan pasado satisfactoriamente por dicho proceso. Igualmente indicó que no todos los inmigrantes son candidatos a ser refugiados. Aquellas personas que ya hayan permanecido ilegalmente en la isla o que tengan antecedentes penales, quedan descartadas. Según el Ministro, en el momento en que una persona llega a la isla, esta puede manifestar su deseo de solicitar asilo ante las autoridades (Migración, Guardacostas, Aduana, etc). A partir de ese momento, el solicitante de asilo sería sometido al proceso de screening (investigación) y si todo resulta bien, el gobierno se encargaría de otorgarle un documento válido para permanecer en la isla mientras que ACNUR evalúa si otorga o no el estatus de “refugiado”. Según el Ministro, hay más de 10 personas que ya han pasado el screening satisfactoriamente y han sido debidamente remitidas a ACNUR.

Noticias Curazao ha intentado confirmar estas cifras con otras fuentes, incluyendo ACNUR, pero hasta ahora esto no ha sido posible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *